Como la anterior cartela, estos objetos forman parte de las celebraciones de la Pasión. Se trata de pequeños objetos de madera, de factura popular y relativamente moderna que se componen de: 7 clavos, un martillo, una tenaza, una lanza, una columna sobre la que se asientan el gallo y los azotes, una corona de espino natural, una caña con su hisopo y por último una pequeña escalera.
Entre los múltiples objetos que atesora la ermita y la propia hermandad del Santo Cristo, contamos con algunos de índole casi etnográfica y de carácter popular que nos hablan de los usos y costumbres vinculados a las procesiones y a la propia vida cotidiana de la localidad. Entre ellas está esta cartela, de tela encolada y enyesada, que a simple vista parece un títuli que pudiera haber estado dispuesto sobre la cruz de un crucificado, pero que en su reverso enuncia el orden en el que salían y se portaban los objetos de la Pasión durante los actos celebrativos de la Pascua.
Tiene forma rectangular, va pintanda en azul, recercada en negro y sus letras se colorearon en color rojo, siendo los puntos que se colocaron sobre las letras "I" dos flores.
Mesa de gran tamaño dispuesta en el centro de la sacristía. Se compone de dos tableros, uno en la base y otro en la parte superior que adoptan forma tendente al óvalo aunque con varios salientes marcados en los puntos de anclaje de las patas y de ambas superficie. Los juegos de patas, pareadas, son seis, y van totalmente lisas con elementos resaltados en metal tanto en su base como en su coronación. Dichos soportes se prolongan bajo el tablero inferior a modo de remates torneados.