Fichas
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Juego de vinajeras
Juego completo de vinajeras, campanilla y bandeja de factura neoclásica y debido a talleres madrileños. La salvilla tiene forma oval y va decorada en su borde exterior con una orla de motivos vegetales. Sobre ella se disponen las dos jarritas y entre ambas la campana, en la que destaca su agarradero abalaustrado y la decoración cenefas troqueladas de su cuerpo. Estos motivos se registran también en las vinajeras, que adoptan forma de pequeños aguamaniles, con base de perfil troncocónico, cuerpo ovalado y pico abierto y sinuoso cubierto con una tapadera con representaciones alusivas a su contenido (como una caracola, por el agua). Uniendo su cuerpo y su boca llevan un asa en forma de elegante tornapunta ornado con elementos vegetales. -
Salvilla
Salvilla o bandejita de plata utilizada durante la celebración de la Eucaristía. Presenta diseño sencillo, con un recipiente oval, ligeramente cóncavo y un asidero de forma similar aunque a menor tamaño y totalmente plano. En éste, y recercada por una cenefa troquelada reconocemos el emblema jesuítico por antonomasia (JHS), disponiendo una pequeña cruz sobre el vástago de la letra H. En el reverso de esta pieza encontramos sus contrastes. -
Portapaz
Portapaz de metal plateado fabricado por los talleres Meneses. Su frente adopta forma de insignia octogonal en cuyo centro se dispone un medallón circular con un Calvario (Cristo crucificado, San Juan y Dolorosa) en relieve rodeado por una cenefa de corazones en los que se inserta una hoja de parra. Haciendo las veces de soporte, actúan unas patas arrocalladas y otra serie de motivos fitomorfos tan característicos del mundo del rococó. En el reverso va el asidero en forma, una chapa metálica en forma de tornapunta en cuyo centro se estamparon los preceptivos punzones. -
Candelabros
Juego de candelabros de moderna factura, pero no exentos de interés por su morfología y ornamentación, adoptando formas entre una suerte de neobarroco y estilo Imperio. Tienen base mixtilínea y moldurada, astil cilíndrico y soporte para la vela de forma semioval. -
Cáliz
Pie muy desarrollado de base mixtilínea y compuesto de un basamento moldurado y un cuerpo abombado y curvo que remate en una forma tronconónica. El astil, de perfil sinuoso, tiene nudo periforme flanqueado por dos cuellos cóncavos y un pequeño carrete que antecede a la copa. Esta, presenta forma acampanada, con listel central destacado. Tiene patena a juego, que es totalmente lisa. -
Copón
Base abullonada compuesta de diferentes molduras de tamaño decreciente, las extremas lisas y la central convexa. Su astil, que principia en un alargamiento troncocónico de la base, es torneado, con nudo periforme y cuello cilíndrico. La copa, de perfil cilíndrico tiene pestaña superior para encajar la tapadera. Esta última, también abultada, pero invirtiendo las formas de la base, se remata en un pequeño crucificado de fundición. -
El calero.
El calero describe el lugar donde se fabricaba la cal. Esta técnica artesanal ha desaparecido, si bien, en las sociedades tradicionales ha sido enormemente importante y por eso debe ser reseñada y documentada. En la actualidad este producto se fabrica de modo industrial. Sin embargo hay que tener en cuenta que en los valles de la Tebaida, y hasta hace prácticamente una generación se fabricaba de modo artesanal en distintos lugares y uno de ellos se encontraba en la localidad de San Pedro de Montes, en las afueras del pueblo. Se necesita, por tanto, de forma inicial la materia prima que es la piedra caliza. Tal y como percibimos en la explicación del audio, no servía cualquier piedra. Se requiere un conocimiento transmitido para diferenciar los tipos de piedra, que aquí se describen como "macho" y "hembra". Solamente se utilizaba la piedra macho. En las caleras se distinguía claramente la parte del hogar o del fuego de la parte más alta donde se quemaban las piedras hasta deshacerlas para convertirlas en cal. Los usos de la cal en las sociedades tradicionales han sido muy variados. El principal ha sido su utilización como argamasa para la construcción y en forma de lechada para blanquear edificios. En edificios religiosos se ha usado para recubrir las paredes y posibilitar la pintura con la técnica del fresco. Pero también ha sido útil para desinfectar árboles y del mismo modo, como desinfectante en enfermedades contagiosas. Ha tenido también un efecto de prevención ante epidemias y enfermedades. Se ha usado para secar el aire en espacios cerrados e incluso para curar las molestias causadas por las diarreas y los vómitos. Han sido numerosas las familias y las generaciones que han vivido de la producción artesanal de la cal, y a pesar de su desaparición, la profesión se mantiene a veces en numerosos apellidos. -
Campanillo
xxx Refundida







