Fichas
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El carro.
El carro ha sido en las sociedades tradicionales el medio más importante de transporte hasta la aparición de los vehículos a motor. Ha supuesto una transición entre el desplazamiento con caballería y la movilidad moderna. Realizados por especialistas y con formas variadas en función de su utilidad han sido considerados hasta el cambio social productivo de mediados del siglo pasado objetos de un enorme valor en el entorno familiar. En muchos casos eran considerados también, y debido en parte al valor que atesoraban, objetos identitarios y así, de este modo eran profusamente decorados y adornados. Se cuidaba tanto la conservación de los materiales del carro como la tracción animal que los hacía útiles y funcionales. Con la falta de uso los materiales más sensibles de sus estructuras han ido desapareciendo y quedan en algunos casos, como se menciona en el audio, las partes más fuertes ya conservadas con otra finalidad estética. -
La bouza.
La palabra "bouza" describe un espacio productivo muy importante para los habitantes de los valles de Tebaida berciana. Se refiere sobre todo a un lugar alejado generalmente de las casas de la localidad y elevado en la montaña donde, por regla general se sembraba el centeno. Es importante tener en cuenta cómo al desarrollar estas técnicas productivas en las zonas elevadas tratando de aprovechar todo el terreno posible para diversificar las actividades productivas, a veces se encontraban con antiguos canales de agua, algunos de ellos de origen romano o de épocas posteriores y, como estaban en la tierra, se araban. Por eso podemos percibir en el audio la impresión causada cuando se araba el canal. Es reseñable también cómo la necesidad de diversificar la producción en economías de subsistencia agrícolas y ganaderas hacía que se redujese el monte silvestre. La casi totalidad de las tierras que eran productivas estaban trabajadas. Las más cercanas y fértiles dedicadas al trigo, y las más alejadas, las llamadas "bouzas" para el centeno que se usaba especialmente para la elaboración del pan. -
La "Aquianina". Romería
La romería en la que participa la virgen de Villanueva de Valdueza llamada la "Aquinina" y que se menciona en el audio, ha constituido una de las manifestaciones populares más importantes de religiosidad popular en la comarca. Este conjunto de creencias que denominamos "popular" hace referencia a prácticas y cosmovisiones que, en alguna medida, se entremezclan y coexisten con formas tipificadas como oficiales de religión, así como con creencias de tipo pagano vinculadas a espiritualidades que conectan de un modo directo con la naturaleza. Esta romería se adapta bastante bien a este consideración, pues se encuentran directamente relacionada con la sacralización de un espacio donde la naturaleza se expresa de una forma muy poderosa en sus dos facetas principales, la protectora y provedora de recursos que ayudan a la supervivencia del grupo y la otra, como si de un rostro jánico se tratase, que apela a la forma destructiva y generadora de miedo. En la parte más simbólica de esta cordillera denominada "los montes aquilianos" se sitúa una capilla actualmente a la cual han accedido durante años los fieles en romería para su veneración. La memoria de los habitantes de estos valles se ha mantenido vigorosa para recordar cómo el lunes siguiente a la fiesta de Pentecostés, y después de la misa los habitantes de la localidad de San Pedro de Montes ascendían con la Virgen hasta la ermita situada en el pico. A medio camino se le unían los pobladores de Villanueva de Valdueza con la imagen de la "Aquinina". Después de un encuentro entre ambas imágenes, y culminada la ascensión, las imágenes se resguardaban en la ermita hasta el día de San Miguel, momento en el que descendían de nuevo a las respectivas parroquias. Estas estancias temporales de imágenes sagradas en lugares que están cargados de sacralidad natural para los grupos humanos son relativamente frecuentes en la religiosidad popular. Tal vez remitan a la búsqueda permanente de los seres humanos por contar con la máxima ayuda y protección de lo sobrenatural en un contexto social y económico de baja protección ante la adversidad. Conviene recordar cómo la fiesta de Pentecostés en el Antiguo Testamento remite a una fiesta del grano, es decir que se sitúa en una esfera relacionada con el deseo y necesidad al mismo tiempo de crecimiento y fecundidad de la producción de los cereales. No está de más también recordar cómo en la religiosidad popular la festividad de San Miguel se vincula con la ruptura del tiempo laboral del verano, de la cosecha y aparece como la primera fiesta del otoño, es decir, que marca el fin del ciclo agrícola de la cosecha y señala ya el comienzo del nuevo proceso del nuevo. -
Mujer rural II. ( ayuda mutua)
La mujer en la sociedad tradicional ha desempeñado variadas tareas incluso algunas de ellas consideradas como prácticas que exigían una importante especialización. Por tal motivo, es frecuente encontrarnos en la memoria oral de los habitantes de los valles de la Tebaida berciana alusiones y recuerdos a esas mujeres que aparte del desempeño de sus tareas en el ámbito productivo y en ámbito más íntimo y del hogar, tenían alguna especialidad reconocida. O bien, eran especialistas en ayudar en los partos, o bien, como se comenta en el audio, eran especialistas en alguna práctica relacionada con la enfermería. Junto a este aspecto, es muy relevante también cómo el grupo de mujeres tomaba conciencia de la importancia de esta labor y contribuían colectivamente a las tareas del hogar para que la labor especializada no supusiese una merma del funcionamiento. En el audio que acompaña a esta entrada podemos reconocer estos rasgos de la sociedad tradicional de la tebaida. -
La boda y tornaboda.
El día de la boda era el día más importante y comenzaba con un acto religioso. La religión en estas comunidades tradicionales ha desempeñado un papel central en todos los actos rituales y en los momentos de paso y de cambio de estado y de rol social. La misa por tanto es el acto central desde el punto de vista religioso, pero luego ya comienza la parte festiva. La comida y sobre todo el baile, tal y como se comenta en el audio. Los novios pagaban a un tamboritero para que acompañase con su música todos los actos de ese día y del día posterior. A pesar de que Villanueva de Valdueza ha contado con un gran tamboritero, en este caso, se comenta que venía de Montes de Valdueza y que acompañaba en la boda y la tornaboda. Es reseñable la mención sobre todo al canto y al baile, así como a la presencia de los novios y sus acompañantes en distintas bodegas donde era muy frecuente beber juntos vino realizado en casa. -
La boda. ( el víspera)
La celebración de una boda dentro de una pequeña comunidad era un motivo de fiesta y celebración muy importante. El tiempo festivo y ritual se adueña de la vida social durante algunos días, pero al mismo tiempo era también un acto religioso, pues la sociedad tradicional ha vinculado el acto ritual y religioso en la mayoría de los casos. Pero también ha sido un acto económico pues supone un gasto para las familias que unen sus lazos a través de dos de sus miembros. Este "derroche" económico marca también de un modo determinado las distintas relaciones sociales que quedaban en deuda por las invitaciones recibidas. La boda se alargaba durante varios días. Uno primero de preparación denominado "el víspera" o día de víspera, el día de la boda y luego ya el día posterior llamado " tornaboda". El centro de la preparación del día de la víspera era la preparación de la comida, pues estas celebraciones se llevaban a cabo en la casa de uno de los contrayentes. Para ello, y como comenta el audio que adjuntamos, se contrataba a un carnicero para que pudiera llevar a cabo el despiece de los distintos animales que se sacrificaban para el día posterior, el día de la boda. Para la preparación se reclamaba el servicio de uno o dos cocineros expertos con sus ayudantes para preparar y servir los platos a más del centenar de invitados que celebraban el evento en la casa particular, en los salones, pasillos y distintas habitaciones. Aparte del convite, otro gasto importante para ese día era el traje, pues debía de hacerse a medida y por parte de algún sastre de Ponferrada. -
Campo de las danzas I ( rebaños)
El campo de las danzas es un espacio cercano a la localidad de Villanueva de Valdueza y a otras localidades de la Tebaida Berciana que actúa como imaginario y que se mantiene con fuerza en la memoria colectiva. Es un espacio que ha cumplido unas importantes funciones productivas vinculadas especialmente al ganado, pues como podemos comprobar en el audio que presentamos, ha sido un lugar muy transitado para el pasto del ganado. Pero a la vez, y así lo atestigua el topónimo, ha sido un lugar especial para el tiempo festivo. -
Manantiales y lavanderas.
Lavar ha sido una actividad fundamental en las sociedades tradicionales. Su función ha sido enorme desde el punto de vista social y cultural. Esta tarea asignada culturalmente a las mujeres ha sido, antes de la llegada de nuevas tecnologías, un trabajo necesario, duro debido en muchos casos a la intemperie, rutinario pero al mismo tiempo fuertemente ritualizado. Por tal motivo, reivindicar y recuperar los espacios y lugares destinados a tal efecto supone recuperar la memoria de sororidades no reconocidas pero imprescindibles en el tejido social de los grupos rurales. En las fuentes, manantiales y lavaderos las mujeres y niños se reunían no solo para lavar, sino que constituían una microsociedad con sus propias normas donde se transmitían y se guardaban conocimientos, se comunicaban oralmente recetas y remedios, donde se pasaba la información necesaria de una casa a otra y se resolvían pleitos y disputas. Al mismo tiempo, era un lugar también de secretos, pues lo que allí se decía el agua se lo llevaba. Esta tarea fuertemente feminizada, en determinados lugares se convirtió en un oficio, lo que la historiadora Carmen Sarasúa llama en un interesante documento " el oficio más molesto y duro".







