Columna que sustenta desde el centro de la estancia una de las jácenas del alfarje de la sacristía.
Consta de basa granítica (de estilo ático, pero con generosa escocia), fuste de mármol gris veteado (con dos tambores de desigual altura) y capitel moldurado (con collarino de grueso bocel, desproporcionados equino recto y ábaco, este redondeado) nuevamente granítico.
La distinta composición de la piedra de sus partes permiten sospechar que es una columna que aprovecha elementos antiguos (los tambores del fuste) para el que diseña el resto de los elementos (basa y capitel).
El enguijarrado del suelo de la sacristía, desde luego, se adapta a la columna, pero tampoco este dato, de por sí, permite demasiadas conclusiones, pues tampoco se puede afirmar con rotundidad que el ajfarje se pensara ya con este elemento o, para prevenir un posible pandeo de la jácena, se instalase después. En todo caso,
Alfarje de dos órdenes de vigas dispuesto en sentido longitudinal a la sacristía. Se embuten sus durmientes en los hastiales de la misma y se estructura en cuatro tramos separados por tres jácenas sostenidas por asnados decorados con motivos vegetales. La jácena más oriental descansa en una columna pétrea en su parte central.
Doce jaldetas arman la estructura (los extremos, encastrados en los muros laterales), cada una de ellos dividida longitudinalmente en tres por dos profundos gramiles. Apean en sencillos asnados moldurados. Por encima de ellas y por debajo de los tablones del forjado, unos listones refuerzan la estructura dispuestos paralelamente y de manera oblicua al conjunto de pares.
Se conserva en su color, sin policromía.
Tosco Cristo de tres clavos dispuesto sobre una cruz sobre calvario, pintada de verde, acuñada en el hueco que la recibe, y desmesurado rotulus con el INRI.
Su estilizado canon queda en entredicho por la deficiente solución de los brazos, cortos y de anatomía mal resuelta, lo que es extensible a un torso sin relieve. Un enorme nudo del paño de pureza anima un poco el dinamismo de la imagen, que se pretendía dramática por la cabeza que mira hacia lo alto.
El gólgota, a juego con el conjunto, apenas se define.