Losa de pizarra ligeramente trapezoidal enrasada con el solado del presbiterio del sepulcro de Francisco del Rincón, abad de Compludo, y benefactor de este templo.
Consta de una inscripción perimetral enmarcada por dos líneas (ver abajo la transcripción) que recoge el deseo de que descanse bien el alma del difunto,
En el interior de esta cenefa campea, en la parte superior de la tapa de la sepultura (su cabecera, pues los sacerdotes se enterraban con la cabeza hacia el este, al revés que el resto de los mortales) el escudo del abad. Este conforma su campo con cueros recortados, donde se ven trece roeles en tres palos de 4, 5 y 4. Cuatro hederas en forma de corazón con la punta hacia el escudo le flanquean. Por debajo, otra inscripción textual expresa la identidad del fallecido, méritos y fecha de fallecimiento,
Imagen vestidera de deficiente factura, principalmente en la expresividad de la cara.
Es difícil saber si le faltan las piernas, y por ello se han suplementado con otra tosca peana, aunque todo apunta a ello.
Imagen de gran calidad, que ha asumido los valores de la escultura renacentista. Crucificado de tres clavos de suave anatomía, sus brazos se disponen prácticamente horizontales sobre la cruz. El nudo del corto paño de pureza se dispone a su derecha.
El nimbo metálico que porta en la cabeza es posterior a la talla.
Campana de perfil esquilonado, Su tercio se decora con dos parejas de cordones entre los cuales corre una inscripción que no pudimos leer. Su medio pie contiene una gran inscripción con letras mayúsculas en cuatro líneas, enmarcada, que en su parte inferior limita con tres cordones que adornan el pie. En el lado opuesto del medio pie campea una estilizada cruz de calvario sobre gradas realizada con una línea de moldes.
Tiene yugo de madera.