Fichas
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Ara
Ara forrada con lienzo, con una cruz dibujada a lápiz en él -
San José
Escultura de bulto redondo de San José que originariamente debió de ser un grupo de San José con el Niño, pero en el que se ha perdido el infante. Así lo denunciaría también la postura de la mano derecha del santo. Es una imagen barroca, bien compuesta, de movidos y quebrados paños, que nos presenta al patriarca en pie, al paso, con el brazo izquierdo levantado para asir un bastón o vara y con el derecho hacia abajo para sujetar al infante. Viste túnica larga ceñida a la cintura y manto descolgado que se enrolla entre el cinturón y el brazo izquierdo. Su cabeza dirige la mirada hacia abajo, donde estaría el Niño, muestra rostro escasamente expresivo, melena larga que le cae sobre los hombros, barba bífida y rasgos afilados. Aunque desconocemos su autoría, lo cierto es que su hechura recuerda a la de otras imágenes vista en las iglesia de la Tebaida. -
San Lázaro
Seguimos las palabras de Fernando Llamazares (1988): "Se representa a Lázaro. el de la parábola, en la más absoluta indigencia. Un hombre ciego que se auxilia en su mano izquierda de bastón, mientras la derecha la alarga y eleva el rostro a lo alto, pidiendo caridad por Dios. Semidesnudo y con cl vestido roto nos deja ver un cuerpo enjuto pero muy bien proporcionado, donde el artista vuelve a hacer gala de sus perfectos conocimientos anatómicos. particularmente en los músculos y venas de su largo cuello. El rostro casi famélico impresiona. La policromía mate de sus encarnaciones armoniza con el dorado de sus harapos". Se emparenta esta obra con la talla de San Juan Bautista de la catedral de Astorga. -
La Oración en el Huerto
Tres personajes (los discípulos Pedro, Santiago y Juan) se arraciman en este conjunto escultórico, realizado en una sola pieza de madera de nogal. El de la parte inferior, Pedro, barbado y arrodillado (por cuestiones de ley del marco, pues en realidad duerme), con un alfanje sostenido por su mano derecha, mientras lleva al mentón la izquierda. Los otros dos, por encima del anterior, tiene barba uno (Santiago) y es barbilampiño otro (Juan). Según el Evangelio de Lucas (22, 41-46). Cristo, que estaba arrodillado rezando, les despertó del sueño: "¿Por qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación". La pieza muestra un excelente tratamiento en los paños, en la anatomía de los cuerpos y en la propia composición, resuelta con maestría. -
Dos escaños enormes
Dos escaños gemelos, de tamaño inusualmente grandes (más de cinco metros de largo, con pieza única para asiento) con poderosos brazos que rematan con volutas. Los respaldos se adornan con once tableros, algunos de ellos con motivos geométricos o florales incisos, otros lisos o simplemente divididos en dos partes. Apoya sobre cuatro parejas de pies. -
Peana de San Andrés
Peana poligonal achaflanada con columnillas por delante de cada chaflán que sostienen una cornisa con cierto vuelo. Las facetas que se pueden ver de la peana se dividen horizontalmente en dos partes, la superior de las cuales contienen altorrelieves con cabezas y la inferior hornacinas huecas. -
San Andrés
Santo de pie, con la cabeza sin nimbo, mirada al frente, semblante muy serio y cabello ensortijado cuyos bucles caen regularmente por la frente. Adelanta suavemente la pierna derecha Porta vestido rojizo con grandes estampados dorados cuadrados y por encima un manto azul que le cae por el hombro izquierdo. En su costado derecho sujeta una cruz aspada. -
Peana de la Virgen del Rosario
Peana prismática, moldurada, animada con dos frisos estofados sobre color blanco







